
sábado, 23 de abril de 2011
Día del libro: "Rayuela"

martes, 19 de abril de 2011
No todo en esta vida es un bello cuento de hadas

Siempre he tenido la teoría que las historias de novelas, películas y todas esas cosas influyen en nuestra vida amorosa. Incluso desde pequeños nos muestran eso con los cuentos de hadas. Nunca falta la madre que te da las esperanzas que cuando crezcas vivirás un hermoso romance de Disney.
Te cuentan aquello que el hermoso príncipe vendrá por ti o encontraras a la mejor mujer del reino. Conoces a esa persona que crees que es la correcta, hasta ahí todo va bien. Luego, viene el momento donde la bruja o el villano se mete en la relación, nunca faltan las terceras personas, pero crees que todo se resolverá porque te dijeron, y te lo creiste que a la final siempre triunfa el amor. “…Y vivieron felices para siempre”. ¿Para siempre? Acaso ¿La gente no se muere? ¿No se separa? ¿No se divorcia?
No quiero parecer una bruja, ni el grinch del amor y con esto tampoco quiero decir que el amor no exista. Si existe pero no de la manera que nos los han planteado
El patrón de las bellas historias de amor es el posible culpable de tantas decepciones. Pocos amores hay eternos y para toda la vida.
No debemos guiarnos por estos deslumbrantes cuentos de los que vengo hablando.
¿Qué sucede cuando lo hacemos? Al entablar una relación afectiva con alguien los primeros 3 meses es todo color de rosa pero, luego ¿Qué pasa? Muchos comentemos el error de querer moldear la persona a nuestra manera, a vivir la vida que nosotros queremos, a hacer las cosas que nos gustan y muchas veces no escuchamos lo que esta quiere decir.
La gente no puede ser como tú quieres que sea.
La gente no puede pensar como tú quieres que piense.
Nadie en esta vida puede o debe cambiar para que tú lo quieras.
La clave está en no crearse las expectativas que siempre nos creamos cuando conocemos a alguien. Y dejar de pensar que todo será una hermosa novela de Nicholas Spark.
Si esperas más de alguien de lo que te puede dar terminaras desilusionándote.
Shakespeare decía: Siempre me siento feliz ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie.
Deja que el amor sea libre, corre riesgos, disfrútalo, vívelo intensamente como si cada día fuese el primero. Sino funciona déjalo ir y date una nueva oportunidad de ser feliz.
Y colorín colorado esta entrada se ha terminado…
jueves, 30 de septiembre de 2010
Ricardo Arjona: Carta a un padre
Don Ricardo: Recién graduado de maestro, allá por los años 40, tomaste el tren de las coincidencias persiguiendo en mapas las coordenadas que te llevarían a la plaza de maestro que te otorgó el Ministerio de Educación, al otro lado del mundo, en San Agustín Acasaguastlán. Además, para tu suerte, te toparías con Mimi, la maestra más guapa del lugar.Te enamoraste de Mimi y nacieron mis hermanos, y cuando parecía que la cosa se quedaba así, el ángel corrupto se aprovechó de una noche de descuido y tuviste un accidente al que después llamarías justamente como vos, yo.
¿Te acordás cuando vacié la alcancía de mi hermana para dedicarme a las apuestas del billar? Con apenas 13 años, yo ya me codeaba con los adultos en el sitio aquel y cuando me descubrieron te esperé en la sala para recibir el castigo que me merecía.
Entraste despacio, me viste y me dijiste con voz calmada: “Ponete zapatos, que vamos a salir”; me llevaste a un barrio lejano en un autobús público, entramos a unos billares de los que no me acuerdo el nombre; pediste que te alistaran una mesa y me preguntaste: “¿Qué te gusta jugar?”.
Bola negra, te dije. Jugamos siete partidos y los siete me los ganaste sin dificultad.
Cuando metiste la bola negra en el último juego me dijiste: “Mira si has perdido tu tiempo, le robaste a tu propia hermana, descuidaste tus estudios… y ni siquiera juegas bien”.
Pusiste el taco en la pared y te fuiste. Tuvieron que limpiar con un trapo las lágrimas que boté aquella tarde y no hubo trapo que limpiara en mi interior la lección que me dejaste. Cuando me tocó crecer físicamente lo hice mucho más que vos. Yo llegué al metro noventa y cuatro; vos te quedaste en tu metro sesenta y nueve. Que con los años fue disminuyendo. A pesar de la diferencia, siempre te vi para arriba, porque para mí no había nadie en el mundo más grande que vos.
Te sorprendí viejo en aquel juego de futbol, hace apenas unos años, cuando detuviste la chamusca y me llamaste la atención enfrente de todos y me dijiste: “Sé que en este deporte los pases en profundidad se ponen metros adelante del jugador y en diagonal… pero yo tengo 70 años, cabrón, a mí ponémela en las patas”.
Hace apenas cuatro años, a tus 71, andabas de mochilero recorriendo Europa, haciendo safaris en las tieras más escondidas de África o viajando cada fin de semana con mi madre a cualquier lugar. Igual un palacio, igual un puesto de comida sacudiendo moscas en la carretera. Jamás te quejabas y te sorprendías por todo.
¿Habrá manera más feliz de vivir? Te extrañé mucho cuando me fui a México, pero siempre supiste que este oficio fue todo culpa tuya, que vos me pusiste la primera guitarra en las manos y me enseñaste los primeros acordes con aquellas cuerdas de metal que ampollaban mis dedos de niño de 7 años.
Hoy, mi biografía es un rosario exhibicionista de logros, tengo lo que no llegué a soñar nunca y, a pesar de todo eso, cada vez que despierto en las mañanas pido al cielo que me permita ser por lo menos solo un poquito como vos.
Alguien decide las llegadas y las partidas en esta obra de teatro que se nos otorga solo por un ratito.
“Desde el parto ya compartimos la epidemia… de este síndrome de la caducidad”.
Sentado en tu lecho de enfermo, tomo tu mano y apenas siento vestigios de la fuerza que ostentaste siempre. No estoy seguro si entendés lo que te digo, pero tus ojos me dicen claramente que sabés a ciencia cierta que tenés contigo mi amor indescriptible, mi admiración y mi profundo respeto.
A tu lado inamovible, ese roble de vitalidad y solidaridad que escogiste como tu compañera de toda la vida, la Mimi, mientras la Ingue y la Vero multiplicándose para que no te haga falta una gota de vida a donde quiera que se consiga.
Hace 75 años, el mundo fue mejor lugar desde que lo poblaste; hoy, seguro vas como a convertir en un mejor lugar a donde quiera que vayas.
El otro día que a mí me toque, espero encontrarme al mismo ángel sin vocación, para sobornarlo de nuevo a cualquier precio y me dé la posibilidad de volverme a encontrar contigo, donde quiera que sea.
Te amaré siempre.
Tu hijo, Ricardo Arjona.
Les dejo este video de youtube con la canción "Vida" dedicada por Ricardo a su ejemplar padre Don Ricardo Arjona Moscoso incluida en Poquita Ropa su más reciente producción donde escribe "Dedicado a mi viejo, Don Ricardo.
Clic aquí
jueves, 9 de septiembre de 2010
Hombre ¡Por favor! No lo hagas
- Trajes de Baño… De solo imaginarlo me da de todo, ¿Cómo se te ocurre lucir un traje de baño tipo speedo, o tanga? eso te hace lucir menos hombre, o menos serio. Hace una semana estuve en la playa, y no me explico aún lo que vi, hombres de 40, 50, y hasta 70 usando trajes de baño WTF? Si no me agradan los de 20 en adelante con tanga, imaginense un señor de estos. #Fail total. Opta por usar bermudas, te haran lucir más masculino y mucho más agradable a la vista de nosotras.
- ¿Cómo se supone que ella te acaricie el cabello, si te echas medio pote de gelatina?
- Totalmente desagradable un hombres con uñas largas y sucias, ni hablar. Córtatelas no seas antihigienico.
- El olor, es muy importante, es la tarjeta de presentación de la persona. Nada más encantador que un hombre se acerque a ti y huela rico. Que tú olor se quede impregnado en ella, eso no tiene precio.
- No hagan ruido a la hora de comer, ni hables con la boca llena, nada más matapasiones que eso.
- No orines fuera del baño, es desagradable. Por cierto, lávate las manos, lo notamos cuando no lo hacen, aunque no lo crean.
- Presta atención muy bien a sus gestos, de esta forma puedes darte cuenta que tan bien o mal estas haciendo las cosas.
- Demuestren interés, NO nos gusta ser nosotras las que siempre estamos pendiente de ustedes. Aquí aplica lo de : “El que no te escriba no quiere decir que no me importes, solo quiero saber cuanto te importo”
- Nada mejor que un hombre demuestre seguridad de si mismo, sin llegar a ser arrogante.
- También nos gustan los hombres que tienen visión de futuro, por supuesto, no falta la que diga “Y el dinero con que construirlo” a mi manera de pensar no es importante que tenga el dinero, pero si la disposición para trabajar y para construir lo que aspira.
- Si ella cocina, al menos ayuda tú a lavar los platos.
- No seas tacaño, por nada, pero por nada del mundo, si la invitas a salir paga tú, al menos en las primeras ocasiones, luego los gastos pueden ser compartidos.
- ¿Estando con ella te estás buceando a otra? por favor, respeta o disimula al menos.
- Nada peor que te hundas cuando ella te cuenta algún problema, te aseguro que al menos espera que la abrazes.
- Nada MEJOR que un hombre detallista, y no me refiero a esos detalles que se compran con dinero, una llamada, una palabra, un abrazo cuando menos se espera, son cosas que nos derriten.
- Por nada del mundo critiques a otras mujeres, es de mal gusto y feo que hables mal de otras.
- Los músculos de fisicoculturista o de adicto al gimnasio, en mi caso muy particular, no me gustan.
- Algunos cuentan lo bueno que son en la cama… lo irresistible.. Que grande lo tienen bla bla bla…..
martes, 8 de septiembre de 2009
Migajas de Amor
¿Por qué te conformas con migajas de amor? Si eres capaz de darlo todo, ¿No crees que es injusto el que trabajes y te esfuerces por lograr una meta que te hace feliz, que te brinda satisfacción y que recibas un salario mínimo?
¿Por qué, te enfrentas en perseguir o reunir miles de migajas e intentar pegarlas para crear un corazón? El amor no es un rompe cabezas, no es un juego, no es algo que deseas hoy y se te olvida mañana. ¿Por qué nos conformamos con un beso o con que nos vean con el supuesto amor ideal? Y sentirse atrapado en una cárcel a oscuras.
¿Tú mereces esas migajas? Enserio, eso opinas, ¿Qué crees si recibes lo mismo que tu obsequias o piensas que no vale la pena?. ¿Cual es tu razonamiento? Por ciertos días al mes esconde tu corazón en una bolsa negra y piensa, elige que es tu futuro, que necesitas, por que luchas, que te mereces. ¿Por qué pensamos que el amor es sufrir eternamente? Y no descansar entre nubes, despertando bajo la cobija de todos los sueños anhelados ¿Por qué?
¿Por qué somos capaces de aconsejar a otros y no salimos de nuestros problemas que son aun más fuertes que los nuestros? Ni el amor ni la vida son cuentos de hadas, ni son historias que en el futuro debemos reírnos, a menos que tomemos nuestra historia como algo real y dejemos de pensar en amores de novelas.
Podemos vivir, sin amor, no amar es mucho más que compartir un sentimiento o una cama. Todos debemos amar para sencillamente ayudar a los demás en todo el sentido de la palabra y aumentar esa paciencia para retomar las casualidades de la vida y pasarles por encima para seguir adelante.
El cielo no se nos va a caer encima si no nos enamoramos, si no seguimos la cultura de reproducirnos o no aceptar el matrimonio. El mundo seguirá igual a menos que desees obtener lo que realmente te mereces, así tu mundo cambiara y recibirás lo que por siempre haz luchado, al menos que opines que no vales nada o deseas ser manipulada por amor, ser pieza frágil de un anaquel de figuras hueca solo de colección. No se, que pensaras, pero nadie merece sentirse así.
Autoevalúate, ámate, deja de mentirte y de hacerle creer al mundo que estas bien.
Autor: Víctor Rodríguez
viernes, 7 de agosto de 2009
¿Dónde quedó la ética docente?

La Ética surge en el interior de la persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección. Cuando deciden entrar a la carrera de Educación se emprende un viaje dentro de ellos mismos y comienzan a reflexionar por qué verdaderamente decidieron ese camino, pero no es hasta que están en un salón de clases lleno de alumnos se dan cuenta si realmente tienen la vocación para esta profesión.
Es importante resaltar que muchas de las personas dicen “… Yo estudio educación porque es la carrera más fácil…” En esa frase totalmente errónea se pueden dan cuenta que esa persona así esté 5 años completos en una universidad, reciba su título y esté en un aula impartiendo clases, jamás podrá tener la ética necesaria para esta profesión, no hubo una real reflexión interna sobre su elección.
¿A qué se pudo deber esto?
Existen razones como la falta de valores en el hogar, se le suma la excesiva presión social por poseer una profesión, la necesidad de tenerla por la vía más rápida, lo cual con el tiempo ha ido debilitando la finalidad de la educación. De ahí vienen los problemas, situaciones difíciles, vemos maestros totalmente apáticos a sus alumnos, aquellos llenando y vaciando como si fuesen muñecos inflables, observamos aquel maestro que consume alcohol delante del alumno, aquel que mientras en el aula dice “fumar es malo” lo hace en los recesos u horas de descanso dentro del plantel, en fin, numerosas situaciones en las cuales vemos el deterioro de los principios éticos del docente de hoy en día.
Educar significa lograr que el alumno haga por sí mismo, lo que debe hacer, la educación dicta cómo el maestro debe proceder con el educando a fin de lograr su autonomía y la toma de responsabilidad por parte de éste.
La formación de un docente nunca termina, año tras años adquieren nuevos aprendizajes.
Descartes dijo una vez: “Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender”.